martes, 1 de septiembre de 2015

Un día para ser llanero

Esta crónica hace parte del recorrido que realizamos al Meta, Colombia y del cual ya hablamos en la anterior historia .

En mi imaginario personal, cuando escuchaba hablar de los Llanos Orientales siempre venía a mi mente, la imagen de un extenso mar verde que se junta en el horizonte con el cielo azul, una bandada de aves que lo surcan, acompañadas del bramar del ganado y el trote de los caballos, que corren alegres relinchado por la pradera.

La verdad soñaba con aquel momento de conocer Los Llanos Orientales en el Meta Colombia. No estaba alejada de mi sueño, ¡!huy que hermosa región!!

Nos encontrábamos hospedados en el Hotel Wyndhan Garden en Restrepo, preparándonos para salir hacia la Hacienda Gramalote. 30 minutos en carro aproximadamente del hotel hasta la hacienda. Nos recibe el propio llanero, Jaime Echeverry, con atuendo de vaquería y acompañado de su coplero que entonaba “ay sisisi el orgullo del llanero, ay sisisi yo se los vengo a contar…buen caballo, buena silla, buena soga para enlazar…” mientras rasgaba las cuerdas de su bandola.

“Aquí se viene a vivir y a gozar la vida del llanero” nos decía Jaime con una buena sonrisa y mostrándonos los caballos que ya estaba listos para la faena. Antes de entregarnos nuestro caballo, preguntaba que tan diestros éramos para cabalgar. 

Claro que nadie se podía quitar de la experiencia, por menos experimentado que fuera, la habilidad del llanero sería suficiente para guiar sin problema al grupo de turistas que disfrutaría de “ser por un día llaneros”. (Recomendación, llevar ropa que se pueda mojar, pantalón largo, sombrero y protección solar).

Desde el momento que te montas en el caballo ya te sientes todo un llanero o llanera en mi caso. Los caballos salen en grupo, muy entrenados se saben muy bien el camino.

Iniciamos por un sendero un poco pantanoso hasta llegar como a la entrada del llano, allí vi exactamente el cuadro de mi imaginario personal: el extenso mar verde que se junta en el horizonte con el cielo azul, la bandada de aves que lo surcan…con la gran diferencia que en este cuadro estaba yo, cabalgando, respirando el aroma del campo y escuchando sus sonidos.

También nos acompañaron en la expedición, el Alcaraván, la Corocora Roja, las Garzas,  que son las aves insignia de los Llanos. Jaime nos contaba se han identificado más de 470 especies de aves en toda la región de la Orinoquia, ya fotografiadas por expertos ornitólogos.

Todos queríamos galopar y soltar la rienda de los caballos en esta gran llanura, obvio sin apartarnos de los guías, quienes nos conducen a travesar el río que cruza la hacienda Gramalote, es tranquilo pero profundo. 

El agua está fresca y los caballos se hunden hasta el cuello, los jinetes se mojan hasta un poco más arriba de la cintura. En realidad es una experiencia maravillosa y se siente uno muy seguro y tranquilo al pasar casi nadando este río.
Volvemos a llanura, acá está adornada por una florecillas silvestres de color lila que tapizan gran parte de la superficie que cabalgamos, también observamos un pequeño hato de ganado.  Las 260 hectáreas de la hacienda las adaptó Jaime Echeverri, para que los visitantes puedan vivir una auténtica experiencia llanera.


Al final del recorrido de dos horas y media, Jaime pide que nos bajemos de los caballos, pues tiene una sorpresa: una cascada de agua cristalina que desemboca en un pozo de agua color esmeralda. Nos invita a que nos lancemos de la parte alta del pozo, muchos de los expedicionarios lo hicieron y yo me dedique a tomarles fotos.

Todo risas y apuestas incitado al más valiente, cuando de pronto, los guías nos advierten de la presencia de una familia de monos tití quienes nos observan en el juego.

Regresamos felices a degustar un buen plato de mamona o ternera a la llanera, que es una carne muy gustosa para el paladar, esta receta se hace popularmente en días de fiesta o celebraciones, ya que la asada es toda una diversión.

La verdad aquí la naturaleza parece orquestada y confabulada, la fauna, la flora, el clima, las personas, todo al  unísono, para hacerte sentir muy feliz, siendo un verdadero llanero.
Espere la próxima crónica Amanecer Llanero.

Campo Ecológico Gramalote


EDITORIAL

En nuestro blog Paraísos, encontrarás crónicas de viajes, narramos situaciones de viaje tal como la experimentamos.

Los contenidos están orientados principalmente a reportajes en paraísos en distintos puntos del planeta sin olvidar los colombianos. Aparte de una selecta fotografía, los textos poseen contenido suficiente como para conocer los aspectos más importantes de los lugares visitados y tienen una intención práctica ya que Paraísos, desde la experiencia del viajero, se hacen recomendaciones sobre dónde alojarse, comer, divertirse, con quién viajar, la oferta lúdica y cultural de los distintos destinos.

Como la idea ya no solo es hablar de solo de Colombia, sino de cualquier paraíso en el mundo, en cada edición tendremos una crónica o un relato de nuestros viajeros que estarán en cualquier otro país.

También tendremos un columnista invitado y una sección de noticias relevantes del turismo en el mundo. Disfruten de esta esta publicación pensada para los amantes de los viajes, de los paraísos y del turismo en general.